"Hagan los que El les diga" Juan 2:5 - "Yo te mostraré mi fe a través de mis obras" Santiago 2:18
domingo, 29 de agosto de 2010
Monseñor Hombach: la peor enfermedad es la indiferencia
Invitados a ser humildes
Iglesia dice no a matrimonios homosexuales
viernes, 27 de agosto de 2010
jueves, 26 de agosto de 2010
“Don inestimable para la Iglesia”
En el centenario de Madre Teresa de Calcuta
La gota en el mar
Madre Teresa, un milagro para el mundo
A CABEZA DE MANGO, LO QUEREMOS EN LA CALLE Y AHORA TAMBIÉN EN SU CASA
Un día necesitaba un favor y me fui a casa de Cabeza de Mango (se llama Alberto), estaba la esposa y los dos hijos, me dijeron que no estaba, pero que no tardaría en llegar.
Los dos niños, se me acercaron a saludar, y para romper el hielo, los saludé y les pregunté: ¿Y cómo te llevas con tu papá? Uno de ellos me dijo. Mi papá es malo, solo viene peliando, nos pega, trata mal a mi mamá, somos felices cuando no está... Si, si es malo mi papa, dijo el hermanito menor. Me quedé sorprendido y no sabía que expresar o decir, llegó la esposa y se sentó, llorando me contaba la triste relación que estaban pasando.
En eso llegó Cabeza de Mango, el vio un ambiente pesado, entró se sentó, todos salieron como si hubiese venido el diablo... le hablé del favor que necesitaba y ni modo, a tocar el tema... Le decía: "Ve vos niño, todos te queremos y eres un signo de alegría, entrega, servicio, buen esposo y padre. Pero estaba hablando con tu familia... se puso rojito, con pena y le dije, aquí sos otra cosa.
Los niños estaban de largo sacando la cabeza... los llamé, se acercaron, y les pedí que dieran un abrazo a su padre, no querían, el pequeñito decía: no Padre mi papá es malo... En ese momento entró también la esposa... estaba complicándose el asunto y le pregunté, ¿quieres a tu marido?... se quedó callada, lloraba y no dijo nada.
Las manos las tenía heladas, y le dije a Cabeza... viéndolo los ojos, si sos tan bueno fuera, ¿por qué no lo sos con tus hijos y esposa...? El bajó la mirada al suelo, no decía nada, comenzó a llorar. Luego de un tiempo, les pedí que hiciéramos una oración, invocamos al Espíritu Santo, me acordé de 1Cor 13,4-8: "El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla. No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo. No se alegra de lo injusto, sino que se goza en la verdad. Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo. El amor nunca pasará". Y terminamos con un abrazo.
Al día siguiente llegó Cabeza de Mango a mi casa, cuando me vio me dio un abrazo y me dijo: Tienen razón, he sido mal esposo y mal padre, ayer les pedí perdón y con la ayuda de Dios quiero cambiar. Entonces le hice una propuesta: !Para que tu conversión sea estable y verdadera!, te invito a que cada día, invoques al Espíritu Santo, leas una Cita de la Palabra de Dios y ponla en práctica. Y aceptó el encargo.
Ten presente que tienes que aprender a controlar tu ira: Efesios 4,26; Proverbios 14,29; Colosenses 3,8; Colosenses 3,21; Mateo 5,22-24; Romanos 12,19-21; Efesios 4,31-32; Proverbios 12,16 Proverbios 14,16-17; Proverbios 16,32 Proverbios 19,11 Proverbios 21,4 Proverbios 29,8 Proverbios 30,33; Santiago 1,19-20; Salmo 37,8 Eclesiastés 7,9 Hebreos 10,30.
Luego tienes que reconocer tu culpa, porque has hecho daño: Juan 5,24; Juan 1,9; 1Juan 3,17-20; Romanos 8,1; Salmo 32, 1-5; Salmo 103,9-12; Hebreos 8, 12; Hebreos 10, 17-22; Jeremías 31,34; Jeremías 33,8; 2Crónicas 30,9; Isaías 43,25; Isaías 44,22; Isaías 55,7; 2Corintios 5,17; Apocalipsis 12, 10-11; Lucas 7: 47-48, 50 Miqueas 7, 18-19
Es importante también que te arrepientas de corazón: Salmo 31,11; Salmo 51,5-6.19; Lucas 5,8; Lucas 18,13; Juan 16,7-11; Isaías 6,5; Romanos 2,15; Hechos 2,37; Hechos 16,29-30; Génesis 3, 7-8; Génesis 42,21-22; Lamentaciones 1,20; Job 13,22-23; Job 40,4-5; 1Corintios 14,24-25
Y tienes finalmente que llegar al perdón y a la aceptación del mal que estabas haciendo para que no vuelvas a caer: Marcos 11,25; Mateo 5, 44-45; Mateo 18,21-22; Colosenses 3,13; Mateo 5,10-12; Mateo 6: 14-15; Romanos 12,20-21; 1Pedro 2,19-23; 1Pedro 4,14; Lucas 6,35-37; Efesios 4,31-32; Hebreos 10,30; Juan 6,37; Isaías 1,18; Jeremías 33,8; Romanos 10,11; Efesios 2,13-16; Romanos 5,9-10; 2Corintios 5,18-19; Ezequiel 33,19; 1Pedro 2,4-5; Isaías 43,25; Lucas 7,47-48; Miqueas 7,18-19; Colosenses 1,21-23; Salmo 103,1-5; Salmo 103,12-13; 1Tesalonicenses 5,9-10; Romanos 10,13
Ese fue el inicio de la conversión del Amigo. Ahora puedo decir que lo queremos en la calle y lo más importante, que también lo quieren en su casa.
Y entre ustedes, ¿cuántos Cabeza de Mango hay? Qué lindo sería que te quieran tus amigos y hermanos, pero que sobretodo te amen tu esposo (a) y tus hijos (as).
Bendiciones.
P. Oscar
domingo, 22 de agosto de 2010
La Santísima Virgen María, Reina
ORACIÓN DEL TIBIO
Si te has decidido a servir al Señor, prepárate para la prueba. Conserva recto tu corazón y sé decidido, no te pongas nervioso cuando vengan las dificultades.
Apégate al Señor, no te apartes de él; si actúas así, arribarás a buen puerto al final de tus días. Acepta todo lo que te pase y sé paciente cuando te halles botado en el suelo.
Porque así como el oro se purifica en el fuego, así también los que agradan a Dios pasan por el crisol de la humillación. Confía en él y te cuidará; sigue el camino recto y espera en él.
Ustedes que temen al Señor, esperen su misericordia, no se aparten de él, pues podrían caer.
Ustedes que temen al Señor, confíen en él: no perderán su recompensa.
Ustedes que temen al Señor, esperen recibir todo lo que vale la pena: esperen misericordia y alegría eterna.
Recuerden lo que les pasó a sus antepasados: ¿quién confió en el Señor y se arrepintió de haberlo hecho? ¿Quién perseveró en su temor y fue abandonado? ¿Quién lo llamó y no fue escuchado?.
Pues el Señor es ternura y misericordia; perdona nuestros pecados y nos salva en los momentos de angustia.
¡Ay de los flojos que dejan caer sus brazos, ay del pecador que se niega a elegir!
¡Ay de los flojos que no tienen confianza! por eso no serán protegidos.!
!Ay de ustedes que no han perseverado: ¿qué harán cuando el Señor les pida cuentas?!
Los que temen al Señor no desobedecen sus mandamientos; los que son fieles en amarle siguen sus caminos. Los que temen al Señor tratan de agradarle; los que lo aman se alimentan de su ley.
Los que temen al Señor tienen su corazón preparado; se humillan ante él y dicen: "¡Pongámonos en las manos del Señor más bien que en las de los hombres, pues su misericordia no es menos que su poder!"
Luego comencé a ver mi vida en relación con cada Palabra y doy gracias a Dios porque sé cual es el camino. Te invito a encotrar el tuyo.
Bendiciones
P. Oscar
Me acordé de la carta del Apocalipsis a la Iglesia de Laodicea: "Así habla el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios. Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero porque eres tibio y no frío o caliente, voy a vomitarte de mi boca.
Tú piensas: Soy rico, tengo de todo, nada me falta. Y no te das cuenta de que eres un infeliz, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo.
Te aconsejo que me compres oro refinado para que te hagas rico, ropas blancas para que te cubras y no tengas que avergonzarte de tu desnudez; por último pídeme un colirio que te pondrás en los ojos para ver.
Yo reprendo y corrijo a los que amo. Vamos, anímate y conviértete. Mira que estoy a la puerta y llamo: si alguno escucha mi voz y me abre, entraré en su casa y comeré con él y él conmigo.
Al vencedor lo sentaré junto a mí en mi trono, del mismo modo que yo, después de vencer, me senté junto a mi Padre en su trono. El que tenga oídos, oiga este mensaje del Espíritu a las Iglesias". (Apocalipsis 3,14 - 22)
Luego de escuchar este texto de la Palabra de Dios, decidimos hacernos un examen de tibieza, la emoción se apoderó de todos, se imaginan. Partimos de una base, que todos aceptamos: No hay que ser tibio. Dios no quiere tibios. A Dios no le gustan los tibios.
Habían dos parejas de casados: ¿Cómo es el afecto que tienen para con su pareja?: !!!! tararara !!!! Verdad que no es como tiempo atrás. Y ello afecta en mucho la unidad del matrimonio.
Vivimos juntos, los hijos siguen creciendo, van al colegio, las cosas siguen pasando, pero son un matrimonio tibio. En nuestro hablar y en nuestro hacer. La vida transcurre y en lugar de unirse más en el diario vivir, cada día estamos más alejados. No hemos sabido darle calor a nuestros gustos, no hemos sabido unirlos, siguen cada uno en sus gustos, en sus aficiones y con los amigos que tenían de solteros. En conclusión están cada día más distanciados, por la rutina y la tibieza.
Ajá, dijo un amigo y usted Reverendo: ¿No cae en la tibieza de la vida cristiana?. La Celebración de la Eucaristía, la oración diaria, el compromiso diario.... (ya me fregaron me dije internamente)... Si es cierto a veces pierdo el entusiasmo para hacer lo que debo hacer y les confesé: Muchas veces hago las cosas con entusiasmo, con ardor: pero también muchas veces, me conformé, me cansé, me adormecí. En una palabra me entibié.
Ah, pero me las desquité y ustedes, que eran de los Hijos de Dios, de María Misionera, de la Pastoral Juvenil, de los Boy Scout (en peligro de extinción)... estábamos empatados
Físicamente puedo estar bien, pero me faltan las ganas de hacerlo. Se cansó mi alma. El alma se adormeció, la tenemos cansada. La tibieza es una enfermedad que ataca el alma.
¿Cómo nace la tibieza? La tibieza no viene de golpe, la tibieza como enfermedad viene de a poquito, y a veces sin darnos cuenta. Empieza con unos síntomas, que si nosotros no nos avivamos a tiempo, esos síntomas nos invaden. Se adueñan de nosotros.
Un amigo, nos comentó que andaba leyendo un artículo llamado: El ejercicio de la tibieza, nos convierte en tibios, de Salvador Casadeval y comenzamos a leerlo:
Primer síntoma: EL REGATEO: ¿Que significa el regateo? Según el diccionario quiere decir: tardanza en las elecciones. Una persona que regatea, es una persona que tarda en decidirse, es una persona que tarda en elegir las cosas. Que tarda en decidirse en todo. Los invitas a vivir un Encuentro Conyugal, los invitas a la Eucaristía, los invitas a una reunión, a un retiro: siempre dudan, siempre no saben si podrán; que si llueve, que si hace frío, que el calor, que no sé, ya veremos.......
En el campo espiritual, son los tibios de alma. No son decididos y contundentes en el hacer. En lugar de poner el SI por delante, ponen el PERO: son los cristianos del PERO. En ningún Evangelio, Jesús usa el PERO.
Segundo síntoma: EL POCO ESFUERZO Todo en la vida necesita esfuerzo. Esfuerzo físico, intelectual y afectivo. La vida matrimonial exige que haya afecto, exige que se asuman responsabilidades. El haber decidido compartir la vida con otra persona me obliga a estar. Quiera o no quiera, me exige una presencia física, me exige un esfuerzo de estar. Cuando en la vida le estoy restando esfuerzo, se empieza a colar la tibieza en mi vida.
Y por último el otro síntoma que nos pre-anuncia que viene la tibieza como enfermedad: es LA CARENCIA DE RENUNCIAS. Es hermoso saber decir SI a lo bueno, pero no siempre es bueno decir si. Si lo que se te pide es malo, si su fruto es malo, hay que usar el no. Si yo en mi matrimonio quiero seguir casándome, debo dar tiempo al tiempo en muchas cosas. Y para ello más de una vez deberé renunciar a algo. Gustos, posturas, aficiones, suyas y mías, que deberemos convertirlas en nuestras aficiones, nuestros gustos. Y eso necesita de tiempo.
Ustedes saben que la tibieza tiene hijas? Si, como lo oyen, tiene varias hijas. Vamos a presentarles las hijas de la tibieza. La peor de todas la vamos a dejar para lo último, porque es tremenda.
La primera de las hijas que tiene la tibieza es LA FALTA DE ESPERANZA. Santo Tomás llama a la falta de esperanza "el desaliento que siento frente a una exigencia". Hay personas que frente a una exigencia que tienen en la vida: exigencia de una carrera, de un examen, exigencia de un afecto, de un compromiso, siempre se sienten incapaces. Sienten que no sirven. Y esa sensación de que no sirven les hace caer en la desesperanza. Eso es falta de esperanza. Se asustan frente a situaciones de la vida y en lugar de enfrentarlas se borran.
Otra de las hijas es TENER EL ALMA DÉBIL. Ser frágiles de alma significa que yo renuncio a hacer algo que puedo hacer si me lo propongo. Quizás no lo habré hecho nunca, pero si no lo hago, nunca sabré si puedo hacerlo. Hay personas que ni rogándoles varias veces hacen lo que les pides. Y miren que Dios es paciente en el pedir. No hay quien le gane en paciencia.
EL RENCOR, es también una de las hijas de la tibieza. ¿Pero qué tipo de rencor? Nos referimos al rencor de aquellas personas que se pasan la vida criticando a las otras personas que luchan y se esfuerzan por ser mejores.El rencoroso siempre pone el criticar por delante de todo. ¿Por qué? Porque el tibio como no hace nada, como no puede cambiar nada, se justifica diciendo que el otro está equivocado en lo que hace. Y si lo que hace el otro o los otros está mal, pues él se queda lo más contento de no hacer nada de nada. El tibio siempre vive sin hacer nada.
Cuidado con el rencor: no le demos cabida en nuestra vida. Y llegamos a la hija predilecta de la tibieza: LA PEREZA. Pero cuando decimos pereza, no significa quedarnos un rato más en la cama: la pereza la definimos de la siguiente manera: renunciar a lo que nobleza obliga. Y aquí debemos pensar muy en serio: mi nobleza ¿a que me obliga? ¿Lo cumplo? ¿Le digo SI a lo que debo hacer?. La nobleza de tu vida, que te señala lo que debes hacer. ¿Lo haces? Si no lo haces es que te dejas llevar por la pereza. Que es la peor de las hijas de la tibieza.
Hay que pensar que si algo bueno nos queda, es la nobleza de corazón. Si no te dejas llevar por ella, ya estás enfermo de tibieza. Hay personas muy perezosas, que no hacen lo que la nobleza obliga.
¿Cómo se sale de la tibieza?
Primero y principal hay que formarse. Nada en la vida se improvisa. Nada es espontáneo. Nada nace de golpe. Todo necesita de tiempo dedicado al conocimiento. Hay parejas que se casan solamente porque dicen que se quieren. Y está bien que se quieran. Sin el amor nada puede emprenderse y más si lo que quiero es empezar a vivir con otra persona.
Pero..., ¿y el prepararse para ello? Para convivir con otro no queda solamente reducido al querer ---si bien es importante. Decía Monseñor Antonio Gatti: "Somos tan precavidos para cruzar la calle, y tan poco prudentes para cruzar la vida" Y casarse es mucho más importante que cruzar una calle. Es quizás el cruce más importante que una persona hace en su vida.
Otra forma de salirse de la tibieza es no ser neutral. La cualidad está en el que sabe definirse y toma una postura clara y firme. Está plenamente convencido y certero de lo que quiere. Sea bueno o malo, pero no la indiferencia. No, al no me importa.
Y por último se sale de la tibieza, no dejándose seducir por lo fácil. Lo difícil sólo seduce a los valientes, sólo seduce a los que arriesgan, sólo seduce a los que se atreven. Y en ese atreverse descubren lo que valen.
Si no te arriesgas, nunca sabrás realmente la inmensidad de cosas a las cuales puedes participar, en las cuales puedes colaborar. Siempre hay en la vida una primera vez. Para vivirla siempre hay que atreverse, siempre hay que arriesgarse.
Hoy en día está de moda lo fácil. Todo lo que sea fácil le encanta a la gente, y lo difícil, por difícil que sea, nos entrena, nos fortalece, nos hace crecer, nos da seguridad; en una palabra nos forma, nos hace hombres de talla ancha, nos hace personas afirmadas en lo que creemos.
Lo difícil debería cautivarnos porque sería una muestra de que queremos vivir lo que creemos. Nunca el hombre de valor, el hombre valiente, hace lo que quiere, sino que quiere lo que hace.Y todo lo que hace, lo hace porque debe, no porque le gusta.
Y lo hermoso de esta vida, es que todo lo que empezaste a hacer porque debías, termina siendo lo que te gusta.Se cumple así, aquello de que Dios siempre devuelve el cien por uno.
Bueno!!! Muy lindo artículo, pensemos, meditemos, actuemos y pidamos al Buen Dios el no ser tibios, abramos las puertas del corazón para que entre en nuestras vidas, matrimonios, familias y amigos. Amén
Si desea puede comunicarse y escribirme a: padreoscar@avemariatv.com
P. Oscar.







